Cómo se toma

Mucha gente conoce la espirulina industrial (ese polvo fino con olor desagradable) y siempre se sorprenden al saber que en realidad, la espirulina no sabe así en absoluto. De hecho la espirulina artesanal tiene un sabor y olor suaves así que marida con cualquier plato ya sea salado o dulce.  Tiene un ligero sabor a nueces y a mar, pero no cambia el sabor de tus platos ni tus batidos, de hechos muchos expertos la consideran un potenciador del sabor natural, un umami.

Al estar secada a bajas temperaturas, conserva todas sus propiedades nutricionales intactas sin alterar su sabor y además le da un toque crujiente a tus platos. Las hebras son muy versátiles y dan el toque final a una comida redonda… o espiralada 😉

La forma más habitual es añadirla como topping al final del cocinado, para disfrutar de su color y textura crujiente.

Mezclada con batidos y zumos
Calabaza al horno con topping de espirulina en hebras

Pero también puedes dejar volar tu imaginación y aprovechar sus pigmentos y texturas para crear platos y postres de lo más colorido. La ficocianina, además de ser un excelente antioxidante y antiiflamatorio, es el pigmento rey de la espirulina, de un azul vibrante que se disuelve muy bien en base acuosa, dándole un toque turquesa a la comida, que no dejará a nadie indiferente.

Puedes hacer salsas, espumas e hidrolatos como en los mejores restaurantes gourmet.

 

¿Cuánto se toma?

Se recomienda una dosis diaria de 3-6g al día para un adulto, lo que equivale a una cucharada rasa (unos 3g) o bien llena (unos 6g). Los niños pueden tomar unos 2g al día espolvoreada en el plato o en un batido de chocolate (les encanta).El Dr. Jean Dupire, médico francés y estudioso de la espirulina en el África Central, defiende sus propiedades para la lucha contra la desnutrición en varias publicaciones y la recomienda para reforzar el sistema inmunitario, mitigar el estrés, evitar carencias nutricionales y la osteoporosis:

  • Muy eficaz para la astenia (fatiga crónica o estacional)
    Una cucharada al día te da alegría
  • Refuerza el sistema inmunitario y evita la infección de enfermedades comunes.
  • Coadyuvante para tratamientos de enfermedades crónicas evolutivas, mejorando el estado general del enfermo y ayudando a soportar mejor los medicamentos.
  • Alimento antiedad por excelencia, gracias a su contenido en antioxidantes y vitaminas.
  • Gran aliado de deportistas, a quienes recomienda doblar la dosis durante las competiciones.
  • Ideal para personas convalecientes, post operatorios y post partos. También la recomienda durante el embarazo (solo espirulina de calidad y de origen conocido) y la lactancia.

¿Cuándo se toma?

La espirulina se puede consumir durante todo el año, como un complemento de tu dieta diaria, para prevenir carencias nutricionales y reforzar el sistema inmune. Normalmente, quienes la toman a diario, optan por la cantidad de mantenimiento (una cucharada rasa con 3-4g).

También se pueden hacer «curas» temporales, cuando necesitas un aporte extra de energía, proteína o hierro o sigues algún tratamiento terapéutico o convalecencia. Por ejemplo, durante competiciones deportivas o para evitar episodios de astenia o cansancio en primavera y otoño, o como componente de un tratamiento detoxificante. Entonces se puede optar por tomar más cantidad, llegando a las dos cucharadas rasas de espirulina.

Si buscas un efecto saciante, tómala antes de la comida principal y si quieres rendir con energía toda la mañana, el desayuno es el mejor momento
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