Composición nutricional

 calidad nutricional excepcional

Con una riqueza en proteínas (65%), hierro, betacaroteno, ácidos gamma linolénico, antioxidantes  y vitaminas (todas menos la vitC) se coloca a la cabeza de los complementos nutricionales. Además, tanto el hierro como sus proteínas son altamente asimilables y su biodisponibilidad es muy elevada. Por eso tiene tantas propiedades y beneficios para nuestra salud.

Proteínas

Una de las propiedades más apreciadas de la espirulina es su elevado contenido en proteína. Con más del 60% de proteína completa, es decir con los 8 aminoácidos esenciales y muchos de los no esenciales, la espirulina se pone a la cabeza en contenido proteico, superando incluso a la carne. Por eso es muy popular entre atletas y deportistas que buscan aumentar masa muscular y recuperación rápida tras las competiciones.

Es importante que la espirulina que tomes esté secada a baja temperatura, ya que el método de secado transforma completamente el producto.

Recuperación y rendimiento muscular

El Dr. Jean Según el equipo de doctores liderado por Gabriela Gutiérrez-Salmeán, el uso de la espirulina como alimento funcional para combatir la desnutrición se propuso hace décadas, no solo por su elevada concentración proteica, sino también por su perfil de aminoácidos de alto valor biológico (2). De hecho, contiene todos los aminoácidos esenciales y muchos no esenciales, así que complementa tanto una dieta vegetariana como una omnívora y ayuda a la asimilación de la proteína contenida en los alimentos con los que se combina.

Las proteínas son el componente estructural principal del cuerpo, tanto para los músculos, como la piel (el colágeno, por ejemplo), el pelo y muchas hormonas y enzimas indispensables para la vida.

Como aminoácidos esenciales encontramos: isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina, triptófano y valina.

La espirulina contiene también diez de los doce aminoácidos no esenciales: alanina, arginina, acido aspártico, cistina, acido glutámico, glicina, histidina, prolina, serina y tirosina.

Pero aparte de contener un elevadísimo porcentaje proteico, el resto de moléculas y nutrientes de la espirulina ayudan a la recuperación muscular, haciendo de ella la aliada perfecta para deportistas de alto rendimiento y para todos aquellos que quieran  mejorar su forma física de forma más rápida y saludable (3).

Vitaminas

La espirulina artesanal, al estar secada a bajas temperaturas conserva todas sus vitaminas… ¡y son muchas!

Desayuno perfecto

 

Beta- caroteno (pro vit. A), B1, B2, B3, B5, B6, B8, B9, B12, E, I, K. Contiene todas las vitaminas excepto la vitamina C, por eso,  y para ayudar a fijar el hierro, se recomienda incluir en la dieta algún cítrico.

Veamos algunas de las funciones de cada una:

Pro vit A (betacaroteno): importante en la salud de los ojos, piel y mucosas. Antioxidante. Al estar en su forma natural, como betacaroteno, el cuerpo lo transformará en vitamina A según demanda.

B1 (tiamina): formación de colágeno y elastina, por lo tanto es importante para la piel, los tendones, cartílago y músculos.

B2 (riboflavina): ayuda a convertir los alimentos que consumen en energía y es importante para el crecimiento, desarrollo y funcionamiento de las células del organismo.

B3 (niacina): actúa en el metabolismo celular formando parte del coenzima NAD y NADP, que intervienen en el energía celular. Se usa comúnmente para la hipercolesterolemia ya que aumenta el HDL en sangre.

B5 (ác. pantoténico): aumenta la resistencia al cansancio y al estrés, al formar parte de la coenzima CoA. Lucha contra el envejecimiento celular.

B6 (piridoxina): influye en el desarrollo cerebral durante el embarazo y la infancia, al igual que mejora el sistema inmunitario y nervioso. Forma parte de más de 60 cadenas enzimáticas.

B8 (biotina): uno de los suplementos más empleados en el cuidado del pelo (y evitar su caída), de las uñas y la piel, entre otras muchas cosas.

B9 (ác. fólico): beneficia a hombres y mujeres de cualquier edad ya que ayuda al organismo a digerir y a utilizar proteínas, así como a sintetizar proteínas nuevas cuando hacen falta.  Contribuye a controlar la hipertensión, interviene en la formación del sistema nervioso fetal (muy recomendada para embarazadas), palia algunos síntomas asociados a la menopausia.

B12 (cianocobalamina): es una vitamina muy importante para el mantenimiento del sistema nervioso, y pese a estar en muy altas concentraciones en la espirulina, una parte de ella se encuentra en forma inactiva, por lo que no es realmente utilizable (4). Así que para aquellas personas con una carencia de B12, se recomienda tomar un aporte según la recomendación del médico.

Vit E (α-tocoferol): potente antioxidante muy útil para evitar el envejecimiento prematuro de las células. Implicada también en muchos procesos metabólicos de la piel, las mucosas y los ojos.

Vit K (fitomenadiona): conocida por su papel imprescindible en la coagulación de la sangre y en la producción de osteocalcina (hormona encargada de mantener los huesos fuertes y sanos).

Su equilibrado contenido en vitaminas es muy eficaz para paliar la temida astenia primaveral (cansancio repentino que padecemos todos al llegar de nuevo el buen tiempo), para ayudar a la recuperación post operatoria o para mejorar condiciones de malnutrición en niños, ancianos o personas con problemas de asimilación (4).

Ácidos grasos esenciales

Sólo existen dos ácidos grasos esenciales para el ser humano: el α-linolénico (18:3ω-3) y el linoleico (18:2ω-6). Eso significa que si los incorporamos a nuestra dieta, el organismo es capaz de sintetizar el resto de ácidos grasos que necesita (5).

Ácido oleico: ayuda a regular la hipercolesterolemia y previene la arterioesclerosis.

Ácido α-linolénico (omega 3): reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, aumenta el rendimiento deportivo, reduce los estados inflamatorios, mejora los eczemas y dermatitis en general.

Ácido linoleico (omega 6): importantes para regular la producción de energía, así como la salud ósea, de la piel y el cabello.

De hecho, los omega 3 y 6 inhiben la producción de las prostaglandinas inflamatorias y estimulan la producción de prostaglandinas de la serie 1 y 3 (PGE1 y PGE3), que tienen efecto antiinflamatorio, vasodilatador y antiagregante plaquetario. De esta forma es como disminuyen el riesgo de trombosis (6).

 

Pigmentos antioxidantes

Ficocianina

Probablemente el pigmento más conocido y demandado de la espirulina. Es un pigmento exclusivo de las cianobacterias, ningún otro organismo lo produce, y es el responsable de su característico tono verde azulado (el verde de la clorofila más el azul de la ficocianina) y de muchas de sus propiedades medicinales.

La espirulina artesanal cuenta con valores mucho más elevados de ficocianina, comparado con la espirulina que se cultiva al aire libre, ya que, bajo invernadero conseguimos condiciones mucho más propicias para que el alga desarrolle este pigmento.

Ha resultado ser un potente antioxidante, mucho más eficaz que muchos otros conocidos, con propiedades antiinflamatorias, neuroprotectoras y hepatoprotectoras (7). Además es uno de los compuestos clave para reforzar el sistema inmune.

Clorofila

Un pigmento mucho más conocido y abundante, propio de casi todos los organismos fotosintéticos de la Tierra.

Otro conocido antioxidante, depurativo, alcalinizante… en fin, no puede faltar en tu dieta. Además es donde se almacena casi todo el nitrógeno y hierro de la espirulina.

El equipo de investigadores del doctor y profesor de la Universidad de Carolina del Norte, Mario Ferruzzi, demostró una relación entre la capacidad antioxidante y antimutagénica de la clorofila y la disminución de la incidencia de cáncer (8).

Minerales

Hierro

Su elevado contenido en hierro altamente asimilable es una de las razones por las que se consume espirulina. Muchos médicos aconsejan tomarla para reponerse de un post-operatorio, de un parto o a personas con anemia crónica o aguda. También los deportistas necesitan llevar todo el oxígeno posible a sus células, y sin una buena cantidad de hierro en la dieta esto no sería posible.

Muchas personas que siguen una dieta vegetariana o vegana, consumen espirulina para contrarrestar el déficit de hierro, notando rápidamente mejoría.

Recientes estudios (9) revelan que puede dar muy buenos resultados para tratar la anemia en ancianos, que además, suelen tener problemas de digestión y asimilación.

El hierro presente en la espirulina no es hierro hemo (como el de la carne), pero presenta una elevada biodisponibilidad. Es decir, se absorbe y asimila muy bien. Además, no provoca los indeseables síntomas de los suplementos de hierro que venden en las farmacias, ni produce el efecto oxidante de la porfirina presente en la carne roja (asociada al cáncer de colon).

 

Otros minerales

Fósforo, calcio, cobre, magnesio, magnaneso, potasio, selenio y zinc…

La vitamina K presente en la espirulina, sumada a la vitamina D que sintetizamos al tomar el sol, hacen que el calcio y el fósforo se fijen mejor en los huesos.

El selenio y el zinc intervienen en la respuesta inmune y en el metabolismo general, por lo que con una dieta equilibrada a la que le añadimos de 4 a 6 g de espirulina al día, tendremos todos los nutrientes necesarios para tener unos huesos sanos y fuertes por más tiempo.

Enzimas

La espirulina artesanal, al estar secada a bajas temperaturas, contiene sus enzimas intactas y funcionales. Las enzimas nos ayudan a digerir los alimentos y también evitan la oxidación celular.

La más importante, sin duda es la superóxido dismutasa (SOD). Un potente antioxidante que elimina los radicales libres y previene el envejecimiento prematuro celular, ciertos tipos de cáncer y otras patologías (10).

Fibra soluble

La fibra soluble funciona como un excelente prebiótico. Esto significa que promueve el crecimiento de la flora intestinal. Por eso es un gran aliado en periodos de convalecencia, trastornos del aparato digestivo y coadyuvante de dietas.


(1) Iron Bioavailability From Spirulina (Arthrospira Platensis) And Its Interactions With Other Dietary Factors In Vitro And In Vivo. Loh, Su Peng et al. 2004.

(2) Nutritional and toxicological aspects of Spirulina (Arthrospira). Gabriela Gutiérrez-Salmeán et al. Nutrición Hospitalaria, 2015; 32(1):34-40.

(3) Chemical composition and nutritional evaluation of some natural and commercial food products based on Spirulina. L. Campanella et al. Analusis, 1999, nº 27, pág. 533-540

(4) Pseudovitamin B12 Is the Predominant Cobamide of an Algal Health Food, Spirulina Tablets. F. Watanabe, 1999.

(5) Fatty Acid Profile of Spirulina platensis Used as a Food Supplement. H. Diraman, 2009

(6) https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-acidos-grasos-esenciales-13073447

(7) C-Phycocyanin: A Biliprotein with Antioxidant, Anti-Inflammatory and Neuroprotective Effects. Romay, C. et al. Bentham Science Publishers, 2003.

(8) Digestion, absorption, and cancer preventative activity of dietary chlorophyll derivatives. Mario G. Ferruzzi. Elsevier, 2006.

(9) The effects of Spirulina on anemia and immune function in senior citizens. Selmi et al. Nature, 2011.

(10) Enzimas que participan como barreras fisiológicas para eliminar los radicales libres: I. Superóxido dismutasas. Dra. Bárbara García Triana. Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas. 1995

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