CAPÍTULO 4 – Cómo abordar el hipotiroidismo

El hipotiroidismo es una condición en la que nuestra glándula tiroides (situada en la garganta, donde nos hacemos el nudo de la corbata) no produce suficientes hormonas tiroideas (llamadas T3 y T4). Las mujeres, por desgracia, somos de 5 a 8 veces más propensas a padecer esta enfermedad que los hombres.

¿Qué nos puede alertar de que tenemos hipotiroidismo?

Cansancio extremo, debilidad muscular, insomnio, arritmias cardiacas, aumento de peso, depresión, ansiedad, infertilidad, colesterol elevado, intolerancia al frío y caída de pelo entre otras cosas.


La hormona T4 también se llama tetra (4) – yodo – tiroxina, es una hormona compuesta de 4 átomos de yodo por lo cual el yodo es esencial para la fabricación de esta hormona.

En el pasado, existían zonas geográficas donde no se incluía suficiente yodo en la dieta, produciéndose la
enfermedad tiroidea conocida como bocio endémico (agrandamiento de la glándula tiroides).
Estas carencias de yodo se corrigieron de forma muy sencilla: añadiendo yodo a la sal común.

Hoy en día, las enfermedades tiroideas no suelen darse por falta de yodo ya que este mineral abunda en el marisco, pescado, leche, sal común etc.
La hormona tiroidea es esencial para la vida, ya que participa en muchas funciones del cuerpo.

¿Qué hace esta hormona tiroidea dichosa que es tan vital?

Participa en todos los procesos del metabolismo, como la síntesis de proteínas, y lípidos, regula la temperatura corporal, regula el ritmo cardiaco, actúa en los procesos digestivos, afecta a las gónadas (órganos reproductores), al sistema nervioso, afecta al proceso de sueño / vigilia, al desarrollo cognitivo etc…
Cuando no producimos suficiente hormona tiroidea, todos estos procesos se verán afectados y todo irá más lento. En cambio, si la tenemos exceso, como en el hipertiroidismo, todo irá más rápido.

¿Cómo se diagnostica el hipotiroidismo?

Con una analítica que mide el nivel de hormonas tiroideas en sangre.
Estas hormonas se llaman, por sus siglas en inglés (TSH) hormona estimulante de la tiroides y T4.
La hormona TSH la produce la hipófisis también llamada glándula pituitaria (tiene el tamaño de un guisante y está en el cerebro) su misión es espabilar a la tiroides cuando los niveles de T4 bajan en sangre de ahí su nombre: hormona estimulante de la tiroides.
En el hipotiroidismo, la hormona (TSH) está anormalmente elevada en sangre.
La T4 (hormona tiroidea en sí) puede estar en niveles bajos o no, y si está en niveles normales tendremos lo que se llama hipotiroidismo subclínico.
Con el hipotiroidismo subclínico, podemos no tener ningún síntoma de los citados arriba, o solamente algunos de ellos.
La causa más común de hipotiroidismo suele ser por enfermedad autoinmune y a esto se le llama tiroiditis de Hashimoto.


¿Cómo sabemos si tenemos tiroidismo de Hashimoto?

Tendremos anticuerpos antitiroideos presentes en sangre.
En la tiroiditis de Hashimoto, el problema no está en la glándula tiroides sino en nuestro sistema inmunitario, ya que éste reconoce las células tiroideas como extrañas y las ataca. Se produce entonces una invasión linfocitaria por parte de nuestro sistema inmune hacia la tiroides, produciéndose una inflamación crónica de la glándula, por lo que acaba destruyéndose con el tiempo.

Desde la medicina alopática, el único tratamiento es la sustitución hormonal de la hormona tiroidea con medicación, normalmente, de por vida…


¡¡¡Qué podemos hacer tras recibir esta mala noticia desde la naturopatía!!!

Desde la naturopatía hay muchas cosas que podemos hacer, ya que vivir con una sentencia de enfermedad incurable, de origen desconocido, medicación de por vida y que encima va en aumento, no nos gusta nada.
En caso de extirpación total de la glándula tiroides, no queda otra que medicarse de por vida… pero aún así…

¿Cómo lo enfocamos nosotros?

Desde la alimentación… ¡¡ojo con los pesticidas y herbicidas en los alimentos!!

El Glifosato

El glifosato es un herbicida que se usa extensamente para el control de plagas en la agricultura industrial y lleva más de 25 años en nuestra cadena alimentaria.

Este herbicida es usado mundialmente bajo el nombre de (Round up) y ha sido categorizado por la organización mundial de la salud como tóxico y un posible carcinógeno. Sus productores (Monsanto) insisten que su utilización es segura para el consumo humano.

Para entendernos, Monsanto es una gigantesca multinacional estadounidense, famosa por sus agro químicos, ingeniería genética y productos como el DDT (usado en repelentes de insectos) poliestireno (altamente contaminante para el medio ambiente) y entre sus químicos más famosos fue el creador del agente naranja.
El agente naranja se usó en la guerra de Vietnam para exterminar a cientos de miles de personas y dejó a más de 500.000 niños con malformaciones congénitas generaciones después, además de destruir millones de hectáreas de selva y cultivo.
El cooperador mayor de Monsanto es la gigantesca farmacéutica Bayer. Monsanto manipula el alimento y Bayer nos vende el medicamento. 😢

Son muchos los estudios que avalan los problemas de salud que causan estos herbicidas químicos como el glifosato, especialmente porque actúan como disruptores endocrinos, afectando a glándulas como la tiroides y también interfieren en la fertilidad humana. No es coincidencia el decline en fertilidad en países industrializados, el aumento de cáncer y enfermedades autoinmunes en las últimas décadas.

Aquí os dejo unos enlaces de algunos de los estudios científicos realizados en relación con el glifosato y la tiroides.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33815286/

¿Cómo podemos minimizar la presencia de glifosato y otros herbicidas químicos en los alimentos?

¡¡Consumiendo alimentos de cultivo ecológico en la medida de lo posible!! sobre todo los granos y los cereales, como el arroz, la avena, legumbres etc. En la agricultura ecológica está prohibido el uso del glifosato.

Otro alimento que puede ser problemático para la tiroides es el gluten.

La intolerancia al gluten presente en el trigo, cebada etc. está en aumento y no es porque se haya
puesto de moda, sino que es una consecuencia más de la falta de ética en la industria agroalimentaria y de la utilización de químicos tóxicos en los cultivos.

Cultivo agroindustrial de trigo

Existe una conexión clara en medicina entre enfermedad tiroidea y celiaquía. Si padeces de enfermedad tiroidea sería buena idea realizar analíticas para identificar una posible intolerancia o sensibilidad al gluten.
Aunque estemos medicados, podemos probar un tiempo a vivir sin gluten y comparar analíticas a los pocos meses, en muchos casos los problemas de tiroides mejoran notablemente y hay personas que han disminuido la dosis de medicación e incluso se han curado:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30060266/

Las personas con hipotiroidismo suelen tener los triglicéridos y el colesterol elevados, por lo que se recomienda reducir el consumo de azúcares y harinas refinadas junto con grasas saturadas y fritos.
Hay casos en los que el hipotiroidismo puede darse por falta de yodo, si este es tu caso, hay que tener cuidado con ciertos alimentos que se consideran bociogénicos en otras palabras: causan bocio.
Bociogénicos son todas las verduras crucíferas como la coliflor, brócoli, coles de Bruselas…y algunos frutos secos como los cacahuetes.
Estos alimentos son muy saludables pero cuando hay algún tipo de enfermedad tiroidea, pueden actuar como secuestradores de yodo (impiden que el cuerpo absorba bien este mineral).

¿Qué alimentos benefician la tiroides?

La alimentación juega un papel muy importante en el cuidado de la tiroides. El consumo de fibra nos ayudará con el estreñimiento y hará de prebiótico para regular la función intestinal. La salud intestinal está estrechamente conectada con nuestro sistema nervioso e inmunitario.

Un mineral imprescindible en la salud tiroidea es el selenio.

Selenio

Se encuentra en algunos alimentos, pero con la lluvia ácida los suelos de cultivo están empobrecidos de este mineral y por eso podemos sufrir carencias.
El selenio se encuentra en grandes cantidades en las nueces de Brasil.
Un par de nueces de Brasil al día más el consumo de ajos y cebollas regularmente, nos puede aportar la cantidad diaria de selenio que necesitamos. El selenio es muy importante para nuestro sistema inmunitario.

Vitamina E
Presente en aguacates y germen de trigo, es la vitamina más antioxidante que existe y muy recomendada en enfermedades degenerativas.

Fuente de vitaminas y minerales

Omega 3
Este ácido graso tan saludable se encuentra en grandes cantidades en los mejillones, almejas, pescado azul y algunas semillas como la chia, las semillas de perilla, las nueces, etc. El omega 3 ayuda a reducir el colesterol “malo” (LDL) aumentando el colesterol “bueno” (HDL) y ayuda a reducir los triglicéridos en sangre. También nos ayuda a regular la inflamación crónica que producen las enfermedades autoinmunes como Hashimoto.

Vitaminas del complejo B
Para combatir el cansancio y la debilidad muscular.

Calcio
El calcio abunda en las almendras y el sésamo. La tiroides produce una hormona llamada calcitonina que resulta vital en el metabolismo del calcio, si la tiroides no funciona bien, el metabolismo del calcio se verá afectado.

 

¿Cómo pueden ayudar la espirulina y la chlorella en la enfermedad tiroidea?

Nos pueden ayudar aportándonos casi todas las vitaminas del grupo B que necesitamos para combatir la astenia, por ejemplo, pero también cubriendo las deficiencias de minerales como la falta de hierro, calcio y aportándonos todos los aminoácidos esenciales.
Las cianobacterias (como la espirulina) y las microalgas como la chorella, al ser microorganismos de agua dulce tienen menos contenido en yodo, a diferencia de las algas marinas (como wakame, nori).

La carencia o exceso de yodo pueden afectar a la tiroides. Si necesitamos más yodo en la dieta tomaremos algas marinas, si queremos menos yodo tomaremos espirulina y chlorella.
Las microalgas nos aportan, además, un beneficio añadido: su elevado contenido en antioxidantes, como la ficocianina, la clorofila y la vitamina E. La chlorella, en particular, puede eliminar los metales pesados del cuerpo como el cadmio.

¡Practica deporte!

El ejercicio físico es muy importante para reactivar el metabolismo en hipotiroidismo. Aunque nos sintamos cansados, es importante mantenernos activos todos los días un poquito, para ganar fuerza muscular, evitar el aumento de peso, controlar el colesterol y ayudarnos con los problemas de ansiedad e insomnio entre otros.

Ahora viajemos a la India para ver que hacen allí…y que nos ofrecen los yoguis como tratamiento al
hipotiroidismo…

Los yoguis nos recomiendan practicar asanas invertidas donde comprimimos la glándula tiroides. Estas posiciones son:

Sarvangasana (la vela).

La vela

Halasana (El Arado)

El arado

Comprimiendo la glándula tiroides aumentamos el riego sanguíneo a la zona y los yoguis aseguran que la
glándula tiroides se estimula con este aporte extra de oxígeno!!! Además aumentaremos también nuestra
flexibilidad. 😉

Desde la fitoterapia

Ashwaganda (withania somnífera)
Es una planta de origen indio usada en Ayurveda que nos aporta muchos beneficios, es una planta adaptógena, es decir, regula los procesos hormonales. También nos ayuda a mitigar el insomnio de ahí su nombre en latín (somnífera) y es útil en estados depresivos causados a veces por deficiencia de hormona tiroidea.
La Ashwaganda estimula la glándula tiroides para producir hormonas tiroideas y hay algunos estudios clínicos que lo avalan. Aquí los dejo 😊
(en mujeres que tienen la testosterona elevada no es aconsejable suplementar con Ashwaganda)
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28829155/

Cilantro (coriandrum sativum)

Esta maravillosa planta aromática contiene flavonoides que nos ayudan a desintoxicar el cuerpo de metales pesados como el mercurio y es súper fácil de cultivar en casa. 🌿
¡En tus platos, echa mucho cilantro y si es cultivado en casa mucho mejor! 😁

Y como punto final, recordaros el consejo de los viejos sabios… no hay enfermedades incurables sino personas incurables.

Namaste

Mari Paz,

Si crees que te puedo ayudar, contáctame

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