La Espirulina a través de los tiempos: un sorprendente viaje por la historia

¡Bienvenidos de nuevo, curiosos de la espirulina! En este emocionante capítulo, nos sumergiremos en la rastro histórico y geográfico de la espirulina, desde las civilizaciones antiguas hasta su sorprendente cultivo en el Chad.

¡Prepárate para un viaje en el tiempo lleno de descubrimientos!

Espirulina a lo largo de las épocas: desde los mayas hasta los aztecas

Nuestra “bacteria extraordinaria” ha dejado su huella en la historia mucho antes de que los superalimentos fueran tendencia. Los mayas y aztecas, antiguas civilizaciones mesoamericanas, incorporaron la espirulina en su dieta diaria. La llamaban “tecuitlatl” y la cultivaban y recolectaban de lagos y lagunas, reconociendo sus beneficios nutricionales. Luego la secaban al sol y la vendían deshidratada. Se dice que los antiguos mensajeros que cruzaban la selva y las montañas la llevaban como “snack” porque les llenaba de energía y apenas pesaba.

En el antiguo lago Texcoco, situado en lo que hoy en día es Ciudad de México, la espirulina crecía de forma natural. Su cultivo estaba a cargo de unos pocos, los llamados Guardianes de la Espirulina, ya que lo consideraban un alimento muy especial. El lago Texcoco, era un paraíso natural, una enorme marisma alcalina (con mucho bicarbonato natural) que albergaba todo un ecosistema del que se nutrían sus habitantes. Con sus puentes, casas flotantes y sofisticados sistemas de cultivo era la Venecia del mundo antiguo. Con la llegada de los conquistadores, se drenó y se perdió toda esa riqueza, junto con el conocimiento y costumbre de consumir espirulina (no la supieron apreciar). Se tiene registro de su consumo hasta el siglo XVI, y ahora se está recuperando gracias a proyectos como este Tecuitlatl:espirulina mexicana.

Espirulina en África: cultivo en el Chad 

Continuamos con su historia mientras viajamos hacia el este, llegamos a África, específicamente al Chad, donde la espirulina ha sido un elemento esencial en la dieta de las comunidades locales durante siglos. Aquí, la espirulina crece de forma natural en los lagos alcalinos del Valle del Rift, y su recolección y consumo han sido prácticas arraigadas en la cultura local. La tribu de Kanembou (de la región de Kanem), la consume y distribuye desde hace siglos, le llaman dihe. Como dato curioso, ¡sólo la cultivan las mujeres!

Fue allí donde fue descubierta por occidente, entre 1964 y 1965, el botánico Jean Leonard confirmó que el dihe está compuesto de espirulina y se hicieron las primeras investigaciones sobre sus características nutricionales.

Cultivo moderno: la revolución verde de la espirulina

El descubrimiento de Occidente de la espirulina y sus propiedades, coincidió con la revolución verde y el inicio de la globalización. Se realizó el primer estudio sistemático y detallado de los requisitos de crecimiento y la fisiología de la espirulina como base para establecer la primera producción a gran escala en la década de 1970. Por eso, su cultivo se comenzó directamente de forma industrial, en países con un clima más favorable y una tierra y mano de obra mucho más barata que la de los países a los que se vendía. Esa es la razón por la que durante décadas sólo hemos conocido la espirulina cultivada de forma industrial, en forma de polvo o pastillas. Con un origen en Asia (India y China principalmente) y distribuida en Europa en distintos formatos y marcas comerciales.

En la actualidad, el cultivo de espirulina ha evolucionado haciendo posible un proceso más controlado y sostenible. Las granjas a menor escala han surgido en países como Francia, Italia, Grecia y más recientemente España. Este cultivo controlado no solo garantiza una espirulina de alta calidad, sino que también contribuye a la sostenibilidad y a la preservación de sus valiosos nutrientes.

Asegúrate de tomar espirulina de calidad, preferiblemente de un productor de cercanía y de origen nacional. Conocer cómo está cultivada y por quién, es la mejor garantía 🙂

Espirulina en la gastronomía moderna: ¡más que un suplemento!

La espirulina no solo ha resistido la prueba del tiempo, sino que ha evolucionado en la cocina moderna. Actualmente, chefs creativos en todo el mundo utilizan la espirulina como un ingrediente funcional en una variedad de platos. Desde batidos y ensaladas hasta deliciosos postres, la espirulina aporta su distintivo color verde azulado y sus beneficios nutricionales a la mesa. Chefs creativos la incorporan en batidos, ensaladas, y hasta postres, aprovechando su color vibrante y su perfil nutricional único. Además, si tienen la suerte de contar con una granja de espirulina cerca, también pueden añadirla fresca a sus creaciones.

Espumas, pigmentos, texturas… la espirulina es tan versátil como divertida.

De la Tierra al Espacio: un futuro interplanetario para la espirulina

¿Te imaginas la espirulina en el espacio? ¡Sí, has oído bien! Esta cianobacteria ha conquistado incluso el cosmos. En expediciones espaciales, la espirulina se ha considerado como parte de la dieta de los astronautas. Su perfil nutricional único y su capacidad para prosperar en condiciones controladas la convierten en un valioso recurso para mantener a los exploradores espaciales bien alimentados.

A medida que miramos hacia el futuro, no solo vemos a la espirulina arraigada en nuestra historia y presente, sino también proyectada hacia el futuro de la exploración espacial. Su versatilidad y resistencia hacen de la espirulina un candidato intrigante para ser parte integral de las misiones espaciales a largo plazo, aportando no solo nutrición, sino también sostenibilidad en entornos extraterrestres.

Hasta el infinito… ¡y más alla!

A medida que exploramos el pasado y presente de la espirulina, vislumbramos un futuro donde esta cianobacteria continúa desempeñando un papel esencial en la alimentación global. El viaje de la espirulina no tiene límites, desde las civilizaciones antiguas hasta las estrellas.

¡Prepárate para el próximo capítulo, donde exploraremos las diferencias entre la espirulina industrial y artesanal! ¡La aventura no ha hecho más que comenzar!

 


Hola, soy Inés Carballo Tomé, MsD en Biología Marina y Biología Aplicada

Te acompaño a descubrir el maravilloso mundo de la espirulina de forma amena, desde una mirada científica.

Fundadora y CEO de Aitana Espirulina


Comparte:

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta web utiliza cookies sin gluten y sin azúcar, para asegurarnos de que tengas una experiencia web saludable. Si te quedas, entiendo que te parece bien. Si antes de aceptarlas quieres saber sus ingredientes, echa un vistazo a nuestra  política de cookies.   
Privacidad